De esta manera obtendremos los mejores resultados a la hora de #hornear nuestras preparaciones.
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Parece un detalle "insignificante" pero posiblemente, puede marcar el éxito o el fracaso de nuestro producto final.
De seguro habrán escuchado la frase: "...es que los cupcakes no subieron" o la otra, un poco más técnica "¡esa torta quedó masacotuda!". Bueno, una de las posibles fallas que pudo haber cometido la persona que la horneó, fue que quizás no tamizó la harina y producto de eso, la mezcla no creció ni quedó esponjosa.
Lo que pasa, es que cuando tamizamos la harina, ayudamos a separar cada partícula y a su vez, incorporamos moléculas de aire, que favorecen a que la mezcla que estamos preparando sea más ligera dando como resultado que el producto final crezca, sea más esponjoso y rico.
Hay personas (y me incluyo) que cernimos hasta el polvo para hornear. Porque, así nos aseguramos de "limpiar" los ingredientes secos de cualquier grumo o impureza que contengan luego de su procesamiento. Por eso, creo que está más que justificada la acción de tamizar tanto la harina como el resto de ingredientes secos. ¡Anímense a hornear y no se olviden de tamizar!
José Isabel | Cocinero
Junio 2020
Excelente artículo